{"id":1872,"date":"2020-11-28T07:48:57","date_gmt":"2020-11-28T07:48:57","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/?p=1872"},"modified":"2020-11-28T07:48:57","modified_gmt":"2020-11-28T07:48:57","slug":"nostalgia-de-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/2020\/11\/28\/nostalgia-de-que\/","title":{"rendered":"NOSTALGIA, \u00bfde qu\u00e9?"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfQu\u00e9 se siente cuando regresas al&nbsp;<strong>lugar de tu infancia<\/strong> y <strong>adolescencia <\/strong>estando ya firmemente instalado en otro espacio del mundo? Abandonaste aquel hogar a la fuerza, huyendo de una muerte segura. Eras joven entonces, puro proyecto vital. Casi todo tu futuro devenir se recog\u00eda ya en tu interior agazapado y a la espera de estallar. Pero una guerra, una amenaza externa cargada de violencia, un desastre que hasta ese momento era imprevisible te obligaron a salvarte, huyendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cientos de miles de personas se podr\u00e1n plantear esta pregunta inicial en un par de d\u00e9cadas, digamos a mediados del siglo XXI, porque AHORA est\u00e1n huyendo o han sido ya acogidas en lugares intermedios, almacenes de almas; y sus futuros son inciertos.&nbsp;Pero, <\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">\u00bfqu\u00e9 decir de quienes tuvieron que huir a finales de la d\u00e9cada de los 30 del siglo XX?<\/h4>\n\n\n\n<p>Hoy sacamos a la luz de estas LETRAS EN DANZA a dos personajes, un hombre ficticio y una mujer real que huyeron y regresaron. Empecemos por ella.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se llama&nbsp;<strong>Mascha Kal\u00e9ko<\/strong>. Un r\u00e1pido repaso por su trayectoria geogr\u00e1fica vital nos muestra las siguientes etapas:&nbsp;<strong>Schidlow<\/strong>&nbsp;(en la actualidad la ciudad polaca de Chrzanow, situada entre <strong>Cracovia&nbsp;<\/strong>y<strong>&nbsp;Katowice<\/strong>). Al estallar la Primera Guerra Mundial se desplaza con su familia a Fr\u00e1ncfort del Meno. Entre 1918 y 1938 vive en&nbsp;<strong>Berl\u00edn<\/strong>. Aqu\u00ed la encontramos entre sus 11 y 31 a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">\u00bfFue Max Aub quien dijo que&nbsp;uno es de donde hace el Bachillerato? Es decir, el espacio de la adolescencia.&nbsp;<\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Las siguientes etapas de la vida de esta escritora se ubican en el exilio: primero en EEUU (1938 &#8211; 1959) y m\u00e1s tarde en Israel (1959 \u2013 1974).&nbsp;Pero lo que m\u00e1s nos importa en esta entrada es su&nbsp;<strong>regreso&nbsp;<\/strong>a Berl\u00edn en 1956: \u00bfC\u00f3mo se siente? \u00bfQu\u00e9 ve? \u00bfQu\u00e9 la conmueve?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su poema \u201cReencuentro con Berl\u00edn\u201d, se dice:&nbsp;<em>Berl\u00edn, en marzo. El primer viaje por Alemania. \/ Desde que hace mil a\u00f1os me destierran<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>(Berlin, im M\u00e4rz. Die erste Deutschlandreise. \/ Seit man vor tausend Jahren mich verbannt.)<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que invitaron a Alemania a la poeta, le organizaron desde su editorial alemana una serie de lecturas p\u00fablicas que tuvieron muy buena acogida. Se ver\u00eda arropada por su p\u00fablico lector. La voz po\u00e9tica, sin embargo, pierde las coordenadas reales pues dice:&nbsp;<em>Deambulo como por un sue\u00f1o\/ a trav\u00e9s de este paisaje Tiempo y Espacio.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(Ich wandle wie durch einen Traum \/ Durch dieser Landschaft Zeit und Raum.)<\/p>\n\n\n\n<p>Luego nos topamos con esta clave del ser y estar, despu\u00e9s del exilio, en forma de exclamaci\u00f3n po\u00e9tica:&nbsp;<em>\u00a1Cu\u00e1nto veo que ya no veo!<\/em>&nbsp;(<a href=\"https:\/\/www.maschakaleko.com\/gedichte\/25-wiedersehen-in-berlin\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wie vieles seh ich, das ich nicht mehr seh!<\/a>)<br><\/p>\n\n\n\n<p>En el regreso,&nbsp;<strong>espacio&nbsp;<\/strong>y&nbsp;<strong>tiempo<\/strong>&nbsp;andan desencajados bajo la mirada: ocurre algo mucho m\u00e1s importante para el tema que nos ocupa hoy, pues&nbsp;<strong><em>Se ve lo que ya no se ve<\/em><\/strong>. Esto es, quien regresa a su antiguo espacio de la adolescencia y juventud, ve lo que se llev\u00f3 consigo que ya no existe, aunque s\u00ed existe. Parad\u00f3jico, \u00bfverdad?<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2020\/11\/Madrid-Alfonso-1-773x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1883\" width=\"283\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2020\/11\/Madrid-Alfonso-1-773x1024.jpeg 773w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2020\/11\/Madrid-Alfonso-1-227x300.jpeg 227w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2020\/11\/Madrid-Alfonso-1-768x1017.jpeg 768w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2020\/11\/Madrid-Alfonso-1-1160x1536.jpeg 1160w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2020\/11\/Madrid-Alfonso-1.jpeg 1208w\" sizes=\"auto, (max-width: 283px) 100vw, 283px\" \/><figcaption>\u00a9 Alfonso Mar\u00edn Guallar, 2020<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Demos un salto a la ficci\u00f3n, de la mano de una escritora espa\u00f1ola que, a mi entender, no ha abandonado nunca Madrid como lugar-hogar. Se trata de Almudena Grandes y su \u00faltima novela&nbsp;<em>La madre de Frankenstein<\/em>&nbsp;(Madrid 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed encontramos otro<strong>&nbsp;regreso<\/strong>&nbsp;de un personaje a una capital, Madrid, despu\u00e9s del exilio. Quien vuelve se llama Germ\u00e1n Vel\u00e1zquez Mart\u00edn, y el hecho se sit\u00faa en 1951. En el momento en que Germ\u00e1n est\u00e1 acerc\u00e1ndose a casa, a su hogar de la infancia, donde todav\u00eda vive su madre, sufre un&nbsp;<strong>ataque de ansiedad<\/strong>. Es m\u00e9dico, formado en Suiza, y conoce bien el diagn\u00f3stico de este trastorno fisiol\u00f3gico. Pero lo m\u00e1s interesante resulta c\u00f3mo lo diferencia del miedo de la huida y c\u00f3mo&nbsp;<strong><em>ve lo que ya no se ve<\/em><\/strong>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nunca antes hab\u00eda tenido un episodio de ansiedad. Miedo s\u00ed, mucho miedo y muchas veces, durante los bombardeos, en el coche que me llev\u00f3 a Alicante, en el muelle del que nunca acababa de zarpar mi barco, en la celda de una comisar\u00eda de Or\u00e1n, en el puerto de Marsella y despu\u00e9s, en un interminable viaje en coche entre Francia y Suiza. Hab\u00eda tenido miedos grandes y peque\u00f1os, de m\u00ed mismo y de otras personas, miedo a morir, a que me mataran, a perder el control, mucho miedo, pero nunca ansiedad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Estas pocas l\u00edneas son suficientes para ubicar cronol\u00f3gicamente los bombardeos y re-conocer el recorrido de la huida, la desgarradora separaci\u00f3n de su hogar, del lecho de infante. Hemos de situarlos un a\u00f1o m\u00e1s tarde que la huida de Berl\u00edn de Masha Kal\u00e9ko: Madrid \u2013 Alicante 1939, finales de la Guerra Civil espa\u00f1ola. Huida hacia el puerto de Alicante. Salida al norte de \u00c1frica; de ah\u00ed, el calvario por el sur de Francia hasta llegar donde es acogido cordialmente por un particular en Suiza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2020\/11\/Madrid-3-576x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1880\" width=\"232\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2020\/11\/Madrid-3-576x1024.jpeg 576w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2020\/11\/Madrid-3-169x300.jpeg 169w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2020\/11\/Madrid-3.jpeg 747w\" sizes=\"auto, (max-width: 232px) 100vw, 232px\" \/><figcaption>\u00a9 Alfonso Mar\u00edn Guallar, 2020<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong>Ataque de ansiedad&nbsp;<em>versus<\/em>&nbsp;Nostalgia, \u00bfde qu\u00e9?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Mascha Kal\u00e9ko, exiliada permanente, siente dolor por la p\u00e9rdida del hogar, lo sabemos por numerosos otros poemas y escritos, pero disponemos de una poes\u00eda particular, cuyo t\u00edtulo he puesto en la entrada de hoy:&nbsp;<strong><em>Heimweh, wonach? (Nostalgia, \u00bfde qu\u00e9?).&nbsp;<\/em><\/strong><em>Mascha Kal\u00e9ko<\/em>&nbsp;o mejor dicho, la voz po\u00e9tica que se ilumina en unos versos, compara la nostalgia (del griego&nbsp;nostos \u2018regreso\u2019 y algos \u2018dolor\u2019) con \u201csue\u00f1o\u201d: la traslada a una esfera no t\u00e1ctil.&nbsp;&nbsp;Imposible de que se acurruque ya en alg\u00fan \u00f3rgano y se transforme en dolencia f\u00edsica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Porque ya no hay hogar que valga, somos ahora extra\u00f1os -dice- en el lugar de origen (<em>Heimatort<\/em>). A continuaci\u00f3n, aplasta la nostalgia, la destruye o de-construye, convirti\u00e9ndola solo en dolor, en&nbsp;una operaci\u00f3n que podr\u00eda bautizarse como malabarismo filol\u00f3gico. El&nbsp;<em>Heim-weh<\/em>&nbsp;lo desguaza:&nbsp;&nbsp;el \u201cHeim-\u201d (hogar, patria) desaparece y el \u201c-weh\u201d, (dolor) permanece:&nbsp;<em>Nur das \u00abWeh\u00bb, es blieb. \/ Das \u00abHeim\u00bb ist fort.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bfQu\u00e9 se siente cuando regresas al&nbsp;<strong>lugar de tu infancia<\/strong> y <strong>adolescencia <\/strong>estando ya firmemente instalado en otro espacio del mundo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Ansiedad y dolor. \u00bfSer\u00eda esa la \u00fanica respuesta?<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Mar\u00eda Jes\u00fas Beltr\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Freie Universit\u00e4t Berlin<\/p>\n\n\n\n<p>ANOTACI\u00d3N: Quien no entienda la lengua alemana y desee la traducci\u00f3n del <a href=\"https:\/\/www.maschakaleko.com\/gedichte\/27-heimweh-wonach\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">poema de Masha Kal\u00e9ko<\/a>, puede escribirme utilizando la funci\u00f3n del cuadro inferior &#8222;Kommentar&#8220;. Le responder\u00e9 personalmente sin hacerlo p\u00fablico. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 se siente cuando regresas al&nbsp;lugar de tu infancia y adolescencia estando ya firmemente instalado en otro espacio del mundo? Abandonaste aquel hogar a la fuerza, huyendo de una muerte segura. Eras joven entonces, puro proyecto vital. Casi todo tu futuro devenir se recog\u00eda ya en tu interior agazapado y a la espera de estallar. 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