{"id":190,"date":"2014-01-06T08:00:37","date_gmt":"2014-01-06T08:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/?p=190"},"modified":"2014-01-07T10:18:12","modified_gmt":"2014-01-07T10:18:12","slug":"la-agonia-de-las-flores-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/2014\/01\/06\/la-agonia-de-las-flores-2\/","title":{"rendered":"La agon\u00eda de las flores"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Si las flores, los troncos de los \u00e1rboles y sus hojas emitieran alg\u00fan tipo de sonido, oir\u00edamos su estertor, esa respiraci\u00f3n entrecortada que anuncia su muerte. \u00bfPor qu\u00e9? Pues porque la utilidad de las flores est\u00e1 muriendo. Esta es la declaraci\u00f3n que se hace en el microrrelato titulado <i>La agon\u00eda de las flores<\/i> de Fernando Clemot, que se puede leer <a title=\"La agon\u00eda de las flores\" href=\"https:\/\/nalocos.blogspot.com.es\/2012\/12\/los-safaris-de-fernando-clemot.html\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Comunicar sentimientos -alegr\u00eda, pasi\u00f3n, nostalgia&#8230;- a trav\u00e9s de las flores, las hojas, es una costumbre que ya se ha extinguido en nuestros tiempos pragm\u00e1ticos, ahora lo que cuenta es el valor de las palabras en el tel\u00e9fono m\u00f3vil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0En la coreograf\u00eda que conforman estas letras realizamos dos viajes: uno por el espacio y el otro por el tiempo, para aterrizar al final en el presente desde el que se proyecta el futuro.<\/p>\n<div id=\"attachment_360\" style=\"width: 160px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2014\/01\/P9170752.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-360\" class=\"size-thumbnail wp-image-360\" alt=\"Hojas y libros de hojas\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2014\/01\/P9170752-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-360\" class=\"wp-caption-text\">Hojas y libros de hojas<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Una lectura atenta del primer p\u00e1rrafo nos hace pensar que la persona que est\u00e1 narrando lo hace a partir del encuentro fortuito de dos hojas de \u00e1rbol, aplastadas entre las p\u00e1ginas de un gran atlas. Las hojas minuciosamente descritas, una palmeada y la segunda reniforme , se ubican sobre el territorio de Angola, en especial sobre dos de sus parques nacionales (<i>esta segunda hoja est\u00e1 centrada sobre&#8230;<\/i>). En este primer p\u00e1rrafo realizamos un viaje por el espacio, un viaje imaginario al cono sur africano, pero desde Europa, punto de referencia -territorio conocido- que se utiliza para comparar las dimensiones de las hojas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El descubrimiento de estas dos hojas aplastadas en el atlas es el trampol\u00edn que nos lanza al pasado: otro viaje, esta vez en retrospectiva, que realizamoos guiados por el recuerdo (<i>recuerdo &#8230; recuerdo<\/i> &#8230;) de la voz narrativa. Primero nos habla del padre y en el tercer p\u00e1rrafo, m\u00e1s sustancioso por las numerosas referencias extratextuales, del hemano. A estas alturas del microrrelato y despu\u00e9s de haber recorrido miles de kil\u00f3metros seguimos sin saber si quien nos lleva de la mano por estas l\u00edneas es una voz de hombre o de mujer. Lo sabremos en el tiempo presente, que es el del cuarto p\u00e1rrafo donde se dice que <i>se prefiere escribir a la amada<\/i> utilizando el tel\u00e9fono m\u00f3vil, de madrugada.<\/p>\n<div id=\"attachment_264\" style=\"width: 235px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2013\/12\/P8100562.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-264\" class=\"size-medium wp-image-264\" alt=\"Foto MJ Beltr\u00e1n, 2011\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2013\/12\/P8100562-225x300.jpg\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2013\/12\/P8100562-225x300.jpg 225w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2013\/12\/P8100562.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-264\" class=\"wp-caption-text\">Campanillas azules- Foto MJ Beltr\u00e1n, 2011<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0El centro de atenci\u00f3n son las flores como medio para exteriorizar sentimientos y la constataci\u00f3n de que su funci\u00f3n se est\u00e1 extinguiendo, o la corteza de los \u00e1rboles para grabar las iniciales de la amada. A cambio, disponemos del tel\u00e9fono m\u00f3vil para expresar los sentimientos de madrugada, que parece ser el momento adecuado, preferido, acostumbrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0Desde mi punto de vista la \u00fanica narraci\u00f3n que existe en esta danza est\u00e1 en el t\u00edtulo formado con dos sustantivos y viene a expresar que \u201cLas flores se est\u00e1n muriendo\u201d, pues el sustantivo \u201cagon\u00eda\u201d implica un proceso temporal y anuncia una transformaci\u00f3n.<b> <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0Ahora bien, en el \u00faltimo p\u00e1rrafo aparece una declaraci\u00f3n personal inquietante: <i>todo el mundo podr\u00e1 leer tu nombre, mi amor, y lo mucho que te quiero<\/i>. \u00bfPor qu\u00e9 todo el mundo? Estamos ya de lleno en <i>El mundo transparente<\/i> que ya anunci\u00f3 Francisco Garc\u00eda Pav\u00f3n en 1967, en su cuento recogido en la colecci\u00f3n <i>La guerra de los dos mil a\u00f1os<\/i>?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si las flores, los troncos de los \u00e1rboles y sus hojas emitieran alg\u00fan tipo de sonido, oir\u00edamos su estertor, esa respiraci\u00f3n entrecortada que anuncia su muerte. \u00bfPor qu\u00e9? Pues porque la utilidad de las flores est\u00e1 muriendo. 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