{"id":1992,"date":"2021-01-09T07:36:44","date_gmt":"2021-01-09T07:36:44","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/?p=1992"},"modified":"2021-01-16T10:39:06","modified_gmt":"2021-01-16T10:39:06","slug":"ii-huecos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/2021\/01\/09\/ii-huecos\/","title":{"rendered":"II Huecos"},"content":{"rendered":"\n<p>El sustantivo de la lengua espa\u00f1ola&nbsp;<strong><em>hueco<\/em><\/strong>&nbsp;se configura por lo que no es y se encuentra a su alrededor, es decir, aquello que lo&nbsp;<strong>de-limita<\/strong>&nbsp;le confiere entidad. Un hueco, est\u00e9 donde est\u00e9, sea lo que sea, se define por el vac\u00edo y la ausencia, por lo que no contiene. De ah\u00ed la necesidad de&nbsp;<strong>de-fin-irlo<\/strong>&nbsp;en relaci\u00f3n con lo otro circundante. Por ejemplo, las paredes de dos edificios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">BERL\u00cdN<\/h2>\n\n\n\n<p>En el Berl\u00edn occidental de los 70 y 80 del siglo XX se aprovecharon numerosos solares ya limpios de escombros y ruinas para instalar en principio, sencillos parques infantiles con el objetivo de que familias con ni\u00f1os disfrutaran al aire \u201clibre\u201d en la que por entonces era una ciudad amurallada. No todas las casas de vecinos bombardeadas durante la Segunda Guerra Mundial hab\u00edan sido reconstruidas. Se utilizaron esos espacios urbanos para que los berlineses m\u00e1s peque\u00f1os pudieran columpiarse, deslizarse por toboganes y jugar en la arena.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/84538B0C-D282-4243-941F-BAB6BF3D2EE9-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1994\" width=\"405\" height=\"304\" srcset=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/84538B0C-D282-4243-941F-BAB6BF3D2EE9-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/84538B0C-D282-4243-941F-BAB6BF3D2EE9-300x225.jpeg 300w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/84538B0C-D282-4243-941F-BAB6BF3D2EE9-768x576.jpeg 768w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/84538B0C-D282-4243-941F-BAB6BF3D2EE9-1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/84538B0C-D282-4243-941F-BAB6BF3D2EE9-2048x1536.jpeg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El paisaje urbano en el por entonces Berl\u00edn oriental, en este contexto de montaje de parques infantiles, fue bien diferente: entre otras conocidas razones, no hac\u00edan falta pues era posible desplazarse sin estorbos de tr\u00e1nsito fronterizo para salir de la capital de la RDA y disfrutar, por ejemplo, de los cientos de lagos, prados y bosques que salpican la&nbsp;<em>Marca<\/em>&nbsp;Brandenburgo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Marquard-Am-See-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2003\" width=\"488\" height=\"366\" srcset=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Marquard-Am-See-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Marquard-Am-See-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Marquard-Am-See-768x576.jpg 768w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Marquard-Am-See-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Marquard-Am-See-2048x1536.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 488px) 100vw, 488px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Me resulta arriesgado decidir qu\u00e9 palabra utilizar para nombrar esos espacios de juegos situados entre los muros de dos edificios,&nbsp;<strong><em>huecos&nbsp;<\/em>urbanos&nbsp;<\/strong>que hasta la Segunda Guerra mundial eran inmuebles, viviendas de vecinos. Si utilizo la palabra&nbsp;<strong><em>Baul\u00fccke<\/em><\/strong>&nbsp;(<em>bauen<\/em>&nbsp;significa construir y el sustantivo&nbsp;<em>L\u00fccke<\/em>&nbsp;se refiere a ese espacio-intermedio vac\u00edo) implica una posible reconstrucci\u00f3n de viviendas, esto es, se tratar\u00eda de un parque infantil provisional. Por el contrario, si simplemente nos referimos al solar-espacio intermedio vac\u00edo como <em><strong>Spielplatz<\/strong><\/em>,&nbsp;&#8211; parque infantil -,&nbsp;situado entre las calles tal y cual, estar\u00edamos ignorando lo que hubo all\u00ed y fue el origen de ese&nbsp;<strong><em>espacio hueco<\/em><\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p>Si los denominamos parque infantil, que es lo que son en la actualidad, cabr\u00eda la posibilidad de pedir que se instale alguna placa con nombres, fotos, de quien hab\u00eda vivido en ese espacio, ya fuera la se\u00f1ora de la limpieza o la secretaria en una f\u00e1brica de Kreuzberg. Alg\u00fan tipo de recordatorio como el que vemos aqu\u00ed:<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Placa-Marlene-Dietrich-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1998\" width=\"388\" height=\"291\" srcset=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Placa-Marlene-Dietrich-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Placa-Marlene-Dietrich-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Placa-Marlene-Dietrich-768x576.jpg 768w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Placa-Marlene-Dietrich-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/Placa-Marlene-Dietrich-2048x1536.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 388px) 100vw, 388px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Placa conmemorativa colocada en el nuevo inmueble del espacio donde se ubicaba la casa natal de Marlene Dietrich en la Leber Stra\u00dfe de Sch\u00f6neberg, Berl\u00edn.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">MADRID<\/h2>\n\n\n\n<p>Siguiendo en capitales, pero ahora ya nadando entre letras literarias, encontramos&nbsp;<strong>HUECOS-ESCONDITES, <\/strong>como los que vemos diseminados por esta cita:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>[\u2026]&nbsp;<em>la polic\u00eda ha detenido en Madrid al comit\u00e9 de huelga. Los encierran en una prisi\u00f3n militar.&nbsp;<\/em>[\u2026]<em>&nbsp;Son la cabeza de una redada policial que parece interminable. Viviendas, edificios, calles enteras son sitiados, registrados, saqueados. Aparecen militantes obreros en huecos inveros\u00edmiles, encogidos en altillos de cuarenta cent\u00edmetros de ancho por un metro de profundidad, metidos en dobles fondos de alhacenas, dentro de colchones, en dep\u00f3sitos de agua, en s\u00f3tanos y azoteas, en carreteras y descampados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Antonio Soler:&nbsp;<em>Ap\u00f3stoles y asesinos<\/em>&nbsp;(2016)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No solo las personas se ven obligadas a esconderse. Tambi\u00e9n es menester, para salvar la piel, ocultar la presencia de ciertos libros en una casa:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Puig es barbero. Un barbero culto y vago que se ausenta de su trabajo y se va al mercado de los Encantes Viejos para comprar libros. En esos libros se le va la mitad del sueldo. A veces, Puig se demora en la escalera de su casa, sube hasta el \u00faltimo rellano del edificio y esconde los libros en el hueco de un ventanuco. Luego desciende con las manos en los bolsillos, alegre, hasta su piso.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Antonio Soler:&nbsp;<em>Ap\u00f3stoles y asesinos<\/em>&nbsp;(2016)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/f1a49cce-554e-4830-857b-0d96fcd2b51e\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/lavapi\u00e9s-3-1024x576.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2000\" srcset=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/lavapi\u00e9s-3-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/lavapi\u00e9s-3-300x169.jpeg 300w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/lavapi\u00e9s-3-768x432.jpeg 768w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/01\/lavapi\u00e9s-3.jpeg 1328w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>\u00a9 De esta foto: Alfonso Mar\u00edn Guallar, Madrid calle Mes\u00f3n de Paredes<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Anotaci\u00f3n: La primera y tercera foto est\u00e1n sacadas con la c\u00e1mara del tel\u00e9fono m\u00f3vil durante un paseo dominical en el Berl\u00edn asolado por la pandemia Covid19. El tiempo clim\u00e1tico va parejo con la tristeza ambiental de esta capital apagada.&nbsp;La segunda foto est\u00e1 tomada en el Schlosspark Marquardt junto al lago Schl\u00e4nitzsee. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Mar\u00eda Jes\u00fas Beltr\u00e1n, Freie Universit\u00e4t Berlin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sustantivo de la lengua espa\u00f1ola&nbsp;hueco&nbsp;se configura por lo que no es y se encuentra a su alrededor, es decir, aquello que lo&nbsp;de-limita&nbsp;le confiere entidad. Un hueco, est\u00e9 donde est\u00e9, sea lo que sea, se define por el vac\u00edo y la ausencia, por lo que no contiene. De ah\u00ed la necesidad de&nbsp;de-fin-irlo&nbsp;en relaci\u00f3n con lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":74,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,17719,18053,17905],"tags":[18063],"class_list":["post-1992","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-allgemein","category-comentar","category-en-otras-lenguas","category-leer","tag-mas-que-palabras"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1992","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/users\/74"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1992"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1992\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2055,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1992\/revisions\/2055"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1992"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1992"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1992"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}