{"id":2099,"date":"2021-02-13T07:50:41","date_gmt":"2021-02-13T07:50:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/?p=2099"},"modified":"2021-02-13T07:50:41","modified_gmt":"2021-02-13T07:50:41","slug":"celosias-e-identidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/2021\/02\/13\/celosias-e-identidades\/","title":{"rendered":"CELOS\u00cdAS E IDENTIDADES"},"content":{"rendered":"\n<p>El s\u00e1bado pasado les indiqu\u00e9 que merec\u00eda la pena leer las 958 palabras que constituyen el relato de Iban Zaldua titulado <em>Bibliograf\u00eda<\/em>.  Si todav\u00eda no se han sumergido en ese universo de ficci\u00f3n, deje en suspenso el texto que les ofrezco hoy y ded\u00edquenle a <a href=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/2021\/02\/06\/bibliografia-de-iban-zaldua\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Bibliograf\u00eda<\/em> la atenci\u00f3n plena que merece: aqu\u00ed est\u00e1 cliqueando estas palabras<\/a>. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Celos\u00edas<\/h2>\n\n\n\n<p>Titulo la entrada de hoy CELOS\u00cdAS E IDENTIDADES porque la configuraci\u00f3n de la trama&nbsp;<strong>convierte el texto en una celos\u00eda de palabras<\/strong>&nbsp;a trav\u00e9s de la cual es posible divisar aspectos biogr\u00e1ficos de personajes: intuimos retales de vidas. <\/p>\n\n\n\n<p>La historia&nbsp;<strong>atrapa&nbsp;<\/strong>enseguida la atenci\u00f3n: El protagonista parece ser un libro, -en concreto una novela-, objeto que recorre como hilo de Ariadna el argumento e hilvana la trama dejando abiertas varias inc\u00f3gnitas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Existen huecos de informaci\u00f3n, por lo que a la fuerza el centro de atenci\u00f3n se ha de desplazar hacia otros espacios. Por ejemplo, en&nbsp;ninguna parte del relato aparece el&nbsp;<strong>t\u00edtulo de la novela<\/strong>, y eso que <strong>el libro<\/strong> va pasando de mano en mano a lo largo de las 958 palabras. Tampoco se llega a saber&nbsp;<strong>qui\u00e9n es el autor<\/strong>, personaje ausente de la trama, pero de apellido hom\u00f3nimo al de uno de los personajes. S\u00ed aparece mencionado el aspecto externo de la cubierta color <em><span class=\"has-inline-color has-cyan-bluish-gray-color\">gris perla<\/span><\/em>; ahora bien, su&nbsp;<strong>contenido no se revela<\/strong>, solo&nbsp;<strong>el efecto<\/strong>&nbsp;que produce su lectura en algunos de los personajes por cuyas manos pasa en alg\u00fan momento de sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al abrirse la historia&nbsp;<strong>dos miradas enlazan vidas dispares<\/strong>: la que el llamado <em>presunto terrorista<\/em> dirige at\u00f3nito a su torturador, el cual a su vez est\u00e1&nbsp;<strong>ensimismado<\/strong> leyendo&nbsp;la misma novela que al primero le apasion\u00f3 hac\u00eda poco. En su entusiasmo lector ellos <strong>se a\u00edslan<\/strong> de&nbsp;<em>lo que ocurr\u00eda a su alrededor<\/em>; literalmente en el caso del presunto terrorista, y en la apariencia actual en el polic\u00eda, quien no se ha percatado de que la persona torturada ha vuelto en s\u00ed, se est\u00e1 moviendo y se&nbsp;<em>atreve<\/em> a mirarlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;La&nbsp;<strong>lectura concentrada<\/strong>, el fen\u00f3meno que supone&nbsp;sentirse atrapado por lo que se est\u00e1 leyendo, vincula a estos dos personajes cuya funci\u00f3n en el relato es antag\u00f3nica; aun as\u00ed, la pasi\u00f3n lectora los a\u00fana. Pero \u00bfpor qu\u00e9 se extra\u00f1a el presunto terrorista de este hermanamiento lector? \u00bfPor el contenido de la novela, por el autor, por el mero hecho de que un torturador est\u00e9 leyendo una novela en un descanso de su violenta actividad? No lo sabemos.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro que el polic\u00eda sostiene en sus manos y lee &#8211; con gusto por primera vez en su vida-, procede de una incautaci\u00f3n realizada en una celda de prisiones por su novio, un funcionario al que s\u00ed le gusta leer y comentar las obras. Por eso le ha regalado el libro a su pareja, con la esperanza de que hablar\u00e1n de \u00e9l cuando se vuelvan a encontrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de haber pasado por la celda donde lo requisaron, este libro hab\u00eda vivido su propia peripecia: hab\u00eda sido robado de la biblioteca municipal, donde una mujer que cumpl\u00eda su obligaci\u00f3n laboral quiso leerlo m\u00e1s tarde y nunca pudo. La joven, que se lo llev\u00f3 sin permiso, intent\u00f3 venderlo sin \u00e9xito para financiarse droga, de manera que el libro acab\u00f3 en casa de su antiguo novio, del que ella no quiere volver a saber nada. Junto a esta pareja de drogadictos y peque\u00f1os criminales, el valor del libro se transforma en&nbsp;<strong>una caja de caudales simb\u00f3lica<\/strong>: guarda en su contenido los recuerdos -las fotos- de unas vacaciones en el Mediterr\u00e1neo que la pareja de ladrona y preso hab\u00edan pasado juntos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Identidades<\/h2>\n\n\n\n<p>Los personajes-personas de&nbsp;<em>Bibliograf\u00eda&nbsp;<\/em>son mencionados de diversas formas: su&nbsp;identidad se ir\u00e1 plasmando en aumento de personaje en personaje: el primero es \u201cEl&nbsp;<strong>presunto terrorista\u201d<\/strong>. Y atenci\u00f3n: no se trata de un terrorista cualquiera, sino que es \u201cel (presunto) terrorista\u201d, es decir, \u201c\u00e9l\u201d, un personaje conocido para quienes lo interrogan y torturan. Por el contrario, para quien lee esta historia carece de identidad. En relaci\u00f3n con su persona se describen emociones: adem\u00e1s de sufrir f\u00edsicamente, le asalta el recuerdo de la pasi\u00f3n que sinti\u00f3 al leer la novela, la misma que su torturador parece sentir ahora. Tan vivo es el recuerdo que ha olvidado las preguntas del interrogatorio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El polic\u00eda<\/strong>&nbsp;tampoco es presentado con su identidad propia: un n\u00famero y una letra lo definen. El conocimiento de&nbsp;<strong>la identidad del tercer personaje<\/strong>&nbsp;va acerc\u00e1ndose a la revelaci\u00f3n, pues al menos se ofrecen&nbsp;<strong>las siglas: A.J.C.,&nbsp;<\/strong>y su relaci\u00f3n con el personaje anterior: son novios. Este&nbsp;<strong>A.J.C.<\/strong>encontr\u00f3 la novela en la celda de un preso de cuyo nombre no se acuerda, ni de su cara ni de si el registro tuvo \u00e9xito o no. Sin embargo, se identifica al preso con su nombre de pila:&nbsp;<strong>Pedro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><span class=\"has-inline-color has-vivid-green-cyan-color\"><strong>Conforme aumenta la menci\u00f3n de la identidad se trastoca el inter\u00e9s de las personas por el contenido del libro<\/strong>.<\/span> <\/p>\n\n\n\n<p>El siguiente personaje ya aparece, vinculado a Pedro, con nombre de pila y primer apellido:&nbsp;<strong>Sara Fuentes<\/strong>. Se sabe algo m\u00e1s de su vida, no solo por su retrato en las fotos guardadas entre las p\u00e1ginas, sino tambi\u00e9n que ha vuelto a vivir a casa de sus padres; que odia haber convivido con Pedro y que ha dejado atr\u00e1s una vida dependiente de drogas duras y acciones criminales.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el impacto que produce el libro y el uso que se hace de \u00e9l mientras cambia de due\u00f1os es irregular, la identidad de los personajes-personas se va revelando a cuentagotas en un&nbsp;<em>crescendo<\/em> que culmina con la muerte tr\u00e1gica de quien s\u00ed es identificable a trav\u00e9s de su <strong>nombre completo<\/strong>.<span class=\"has-inline-color has-very-dark-gray-color\"> La trayectoria de las etapas del libro en retrospectiva ha llegado a su fin con la muerte de la bibliotecaria:&nbsp;<strong>Alicia Fern\u00e1ndez de Larrea<\/strong>. <\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><span class=\"has-inline-color has-vivid-green-cyan-color\"><strong>Esta es su identidad, tal y como aparecer\u00eda en una l\u00e1pida.<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Al final, la vida contin\u00faa de una manera an\u00f3nima, anodina: el polic\u00eda cierra el libro y se levanta, el presunto terrorista recuerda la leve alegr\u00eda que sinti\u00f3 al comprar la novela porque sab\u00eda que le har\u00eda bien leerla (<em>pasar una ma\u00f1ana entera junto al escaparate de aquella cafeter\u00eda<\/em>) mientras estaba apostado observando el lugar donde iba a explotar la bomba cuyos efectos colaterales destruir\u00edan la vida de alguien que quiso leer y no alcanz\u00f3 a hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u00a9 Mar\u00eda Jes\u00fas Beltr\u00e1n Brotons, Freie Universit\u00e4t Berlin<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Colof\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed les transcribo el comentario de Fabienne Sz\u00fccs, una estudiante de Hisp\u00e1nicas de la Freie Universit\u00e4t, a la que le ha interesado en especial el tema de la identidad en este relato de Zaldua. En nuestras discusiones en clase Fabienne se expres\u00f3 como sigue:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><br><span style=\"color:#e5064f\" class=\"has-inline-color\">En mi opini\u00f3n, la ocultaci\u00f3n de los nombres no es una manera de quitar las identidades de los personajes, sino de protegerlas. Sin importar qui\u00e9n es delincuente y qui\u00e9n v\u00edctima, ya que todos son v\u00edctimas de las circunstancias a las que se ven expuestos. Cuando el polic\u00eda 76635-Q tortura al terrorista vemos el acto de torturar escondido tras este nombre en clave. Es decir, trabaja en un entorno que infringe esta violaci\u00f3n de los derechos humanos y evaluamos la situaci\u00f3n en este contexto. Pero si el polic\u00eda se llamara Fernando, percibir\u00edamos la situaci\u00f3n de forma diferente aunque la persona no cambia.&nbsp;<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Fabienne Sz\u00fccs<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00e1bado pasado les indiqu\u00e9 que merec\u00eda la pena leer las 958 palabras que constituyen el relato de Iban Zaldua titulado Bibliograf\u00eda. Si todav\u00eda no se han sumergido en ese universo de ficci\u00f3n, deje en suspenso el texto que les ofrezco hoy y ded\u00edquenle a Bibliograf\u00eda la atenci\u00f3n plena que merece: aqu\u00ed est\u00e1 cliqueando estas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":74,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,18050,17719,18079,18055,17905],"tags":[18064],"class_list":["post-2099","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-allgemein","category-analizar","category-comentar","category-estudiantes","category-explicar","category-leer","tag-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2099","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/users\/74"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2099"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2099\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2164,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2099\/revisions\/2164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2099"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2099"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2099"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}