{"id":2314,"date":"2021-05-31T18:39:24","date_gmt":"2021-05-31T18:39:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/?p=2314"},"modified":"2021-05-31T18:39:24","modified_gmt":"2021-05-31T18:39:24","slug":"atreverse-a-hablar-con-claridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/2021\/05\/31\/atreverse-a-hablar-con-claridad\/","title":{"rendered":"Atreverse a hablar con claridad"},"content":{"rendered":"\n<p>Hablar con claridad es una propiedad poco habitual en la comunicaci\u00f3n entre personas. Mucho menos frecuente lo es cuando se trata de establecer un intercambio de prestaciones entre dos seres humanos, pues a veces las verdaderas intenciones suelen mantenerse ocultas por razones estrat\u00e9gicas. Pero con toda seguridad, expresar una propuesta con transparencia, respeto y concisi\u00f3n, cuando una de las personas propone un trueque a cambio de sexo sin ser profesional del mismo, provoca duda y confusi\u00f3n. En la \u00faltima novela de Sara Mesa,&nbsp;<em>Un amor<\/em>&nbsp;(2020), se plantea esta \u00faltima situaci\u00f3n comunicativa entre dos personas, a partir de la siguiente afirmaci\u00f3n:&nbsp;<em>Nadie se atreve a hablar con claridad. Lo normal, o lo habitual, es andarse siempre con segundas intenciones<\/em>&nbsp;(p. 67).<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, debemos preguntarnos qu\u00e9 significa hablar con claridad o en su caso, qu\u00e9 significa hablar con&nbsp;<em>segundas intenciones<\/em>. Seg\u00fan la definici\u00f3n del diccionario, una intenci\u00f3n es el prop\u00f3sito o la voluntad de hacer algo. Es decir, en la pr\u00e1ctica comunicativa, una persona manifiesta o expone una idea, un plan, para darlo a conocer. Pero si lo hace con&nbsp;<em>segundas<\/em>&nbsp;intenciones o con doble intenci\u00f3n est\u00e1 procediendo de forma equ\u00edvoca y solapada. Lo corriente, seg\u00fan esa afirmaci\u00f3n anterior novelada, es hablar sin declarar abiertamente las verdaderas intenciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al final del primer cap\u00edtulo de la novela&nbsp;<em>Un amor<\/em>, la actuaci\u00f3n del personaje a quien llaman el alem\u00e1n no es en absoluto ambigua ni maliciosa, no hay nada oculto en su propuesta. Pero veamos en qu\u00e9 momento de la trama aparece esta situaci\u00f3n que provoca muchos quebraderos de cabeza, no solo a la interlocutora sino tambi\u00e9n a quienes leen la novela.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"942\" height=\"634\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/05\/Bildschirmfoto-2021-05-31-um-20.17.18.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2323\" srcset=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/05\/Bildschirmfoto-2021-05-31-um-20.17.18.png 942w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/05\/Bildschirmfoto-2021-05-31-um-20.17.18-300x202.png 300w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/05\/Bildschirmfoto-2021-05-31-um-20.17.18-768x517.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 942px) 100vw, 942px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nat, la protagonista, ha abandonado su trabajo en una ciudad y se ha trasladado a vivir a un pueblo. Ha alquilado una casa que intenta arreglar a duras penas. A estas alturas de la novela, esta mujer joven &#8211; su edad no se menciona &#8211; ha superado ya la primera fase de adaptaci\u00f3n en su nuevo entorno, no sin experimentar considerables trastornos: el perro que el casero le ha proporcionado se comporta reacio a la cercan\u00eda humana, casi como ella misma; los vecinos tantean qui\u00e9n es esta mujer joven que viene a vivir sola en un lugar apartado del mundo. Ella misma, con una actitud algo apocada y distante, ha establecido solo algunos pocos contactos con ciertos habitantes, mientras que se ha dedicado a instalarse lo mejor posible en una casa con goteras. Bien es verdad que la zona adonde ha ido a vivir es de secano y suele llover poco o pr\u00e1cticamente nada. Pero cuando lo hace, parece que diluvia dentro de su nuevo hogar. Tal es el estado desastroso del tejado. Como ella misma, la casa est\u00e1 aparentemente desprotegida ante las inclemencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/05\/Bildschirmfoto-2021-05-31-um-20.19.11.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2321\" width=\"278\" height=\"343\" srcset=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/05\/Bildschirmfoto-2021-05-31-um-20.19.11.png 529w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/05\/Bildschirmfoto-2021-05-31-um-20.19.11-243x300.png 243w\" sizes=\"auto, (max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda aparece uno de los habitantes de la aldea en casa de Nat para venderle la verdura que \u00e9l mismo cosecha en su huerto. Poco se sabe de este personaje porque vive algo retirado y tambi\u00e9n, como Nat, guarda distancias con respecto a los dem\u00e1s. \u00c9l es, como ella, un hombre que vive solo, de mediana edad. Le han puesto de apodo el alem\u00e1n porque la gente cree que viene de Alemania, aunque esto se revelar\u00e1 como parcialmente cierto. En este momento, poco importa si el hombre es realmente alem\u00e1n o no: \u00e9l es un extra\u00f1o para la gente del pueblo. Nat, por el contrario, es para los dem\u00e1s una forastera, alguien que viene de fuera para instalarse en ese lugar. La gente no sabe bien por qu\u00e9 y quienes leemos la novela tampoco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La voz narradora entra en el personaje del alem\u00e1n -estamos obligados a llamarlo as\u00ed porque de momento su verdadera identidad es desconocida \u2013 y nos comunica su postura de creer poder hablar sin rodeos ante Nat, aunque bien es cierto que aporta un gramo de duda a trav\u00e9s del adverbio quiz\u00e1s (<em>\u00c9l piensa que quiz\u00e1 con ella s\u00ed pueda hablar sin rodeos<\/em>). Lucha consigo mismo: no solo vacila, sino que intuye que su propuesta puede ser malinterpretada por ella y la chica puede ofenderse, enfadarse. Su argumento l\u00f3gico se basa en que&nbsp;<em>no&nbsp;la conoce lo suficiente como para anticipar su reacci\u00f3n<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, por las razones que sean, decide dar el paso y hablar, proponerle algo. El hombre es cauto y no se precipita (<em>Espera unos segundos<\/em>); se queda quieto e intenta penetrarla de una forma simb\u00f3lica a trav\u00e9s de la mirada. S\u00ed, digo bien, el verbo utilizado por Sara Mesa, una escritora extremadamente precisa en la selecci\u00f3n de l\u00e9xico, es&nbsp;<em>sondear&nbsp;<\/em>en su mirada. Esto quiere decir que el alem\u00e1n intenta indagar entrando en un subsuelo metaf\u00f3rico de la persona a la que habla para saber c\u00f3mo podr\u00eda ella reaccionar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/05\/Bildschirmfoto-2021-05-31-um-20.29.25.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2327\" width=\"259\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/05\/Bildschirmfoto-2021-05-31-um-20.29.25.png 411w, https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/files\/2021\/05\/Bildschirmfoto-2021-05-31-um-20.29.25-211x300.png 211w\" sizes=\"auto, (max-width: 259px) 100vw, 259px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Todo este pre\u00e1mbulo reflexivo ha de ser le\u00eddo con much\u00edsima lentitud, demor\u00e1ndose en el significado de cada palabra. Y es menester prepararse, porque la frase que aparece a continuaci\u00f3n en el texto contiene material explosivo, a pesar de estar redactada, expresada, con absoluta sencillez:&nbsp;<em>\u2014Puedo arreglarte el tejado a cambio de que me dejes entrar en ti un rato \u2014dice.&nbsp;<\/em>Esta es la clara y n\u00edtida propuesta del alem\u00e1n que le comunica a Nat para llevar a cabo un trueque. Por supuesto, la proposici\u00f3n necesita una aclaraci\u00f3n que Nat pide con esta pregunta:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u00bfY c\u00f3mo ser\u00eda eso exactamente?&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Todo ser humano tiene derecho a recibir una explicaci\u00f3n antes de tomar una decisi\u00f3n en la que se va a ejecutar una transacci\u00f3n en la cual se le implica \u00edntimamente. La respuesta a&nbsp;<em>eso<\/em>&nbsp;est\u00e1&nbsp;<em>exactamente<\/em>&nbsp;en la novela: Un incentivo para la lectura que les recomiendo llevar a cabo con la mayor calma y sosiego. Porque aqu\u00ed, cada palabra pesa una tonelada.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablar con claridad es una propiedad poco habitual en la comunicaci\u00f3n entre personas. Mucho menos frecuente lo es cuando se trata de establecer un intercambio de prestaciones entre dos seres humanos, pues a veces las verdaderas intenciones suelen mantenerse ocultas por razones estrat\u00e9gicas. Pero con toda seguridad, expresar una propuesta con transparencia, respeto y concisi\u00f3n, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":74,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,18050,17719,18055,17905],"tags":[18063],"class_list":["post-2314","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-allgemein","category-analizar","category-comentar","category-explicar","category-leer","tag-mas-que-palabras"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2314","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/users\/74"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2314"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2314\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2414,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2314\/revisions\/2414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2314"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2314"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2314"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}