{"id":523,"date":"2014-02-03T10:44:27","date_gmt":"2014-02-03T10:44:27","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/?p=523"},"modified":"2014-01-25T17:56:10","modified_gmt":"2014-01-25T17:56:10","slug":"revelaciones-iv-un-dedo-en-los-labios-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/2014\/02\/03\/revelaciones-iv-un-dedo-en-los-labios-i\/","title":{"rendered":"REVELACIONES (IV): Un dedo en los labios (I)"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Para entender el mundo y la visi\u00f3n que Jim\u00e9nez Lozano nos ofrece de \u00e9l en los microrrelatos, es necesario entrar en el \u00e1mbito del silencio. \u00c9ste es el tema central de todo el libro <a title=\"P\u00e1gina oficial de Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano\" href=\"https:\/\/www.jimenezlozano.com\/v_portal\/informacion\/informacionver.asp?cod=85&amp;te=7&amp;idage=85&amp;vap=0&amp;npag=1\" target=\"_blank\"><strong><i>Un dedo en los labios<\/i><\/strong><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la portada contemplamos el perfil de una hermosa joven, una Madonna de <strong>Filippo Lippi<\/strong>, con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo, que posa el dedo \u00edndice sobre sus labios en actitud de recogimiento. Pero \u00bfes esta imagen la representaci\u00f3n de una mujer que pide silencio o se lleva un dedo a los labios porque calla, est\u00e1 interiorizando algo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El lector se detiene, en una segunda estaci\u00f3n, en la cita preliminar que habla de la circunstancia en la que ha nacido la obra:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"color: #000000\"><i>\u201cUna silueta que se lleva el dedo \u00edndice a los labios y con esta inscripci\u00f3n por encima: \u201cSilentium\u201d. Es esta cantidad de silencio la que exalta a un novelista y le permite construir un personaje<\/i>.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta est\u00e9tica del silencio, de la que nacen los \u201cretratos\u201d de mujeres que componen el libro, encuentra su parang\u00f3n en la pintura, en especial aquella que el mismo autor comenta en su ensayo <strong><i>Pintura de silencio<\/i> <\/strong>(<a title=\"P\u00e1gina oficial de Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano\" href=\"https:\/\/www.jimenezlozano.com\/v_portal\/informacion\/informacionver.asp?cod=107&amp;te=10&amp;idage=107&amp;vap=0&amp;npag=2\" target=\"_blank\"><i>Retratos y naturalezas muertas<\/i><\/a>). Es el silencio creador del escritor, quien ve, escucha y plasma las historias; y es tambi\u00e9n el silencio necesario de la lectura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La colecci\u00f3n se abre con una invitaci\u00f3n a mirar hacia atr\u00e1s, a adentrarse en el recuerdo (<strong><i>La recordadora<\/i><\/strong>), y se cierra con el retrato titulado<strong><i> Espejos<\/i><\/strong>. En este \u00faltimo aparece una dama que est\u00e1 buscando un \u201cespejo verdadero o del desenga\u00f1o\u201d ante el cual poder declamar en un teatro desnuda con una calavera &#8211; recordemos las pinturas de George de la Tour &#8211; y\u00a0 junto a una silla en la que reposa su libro y una candela encendida, el siguiente mon\u00f3logo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cPorque as\u00ed como se ven en un espejo las cosas a lo trocado&#8230; as\u00ed pasa con la muerte como con el espejo verdadero &#8230; porque lo que en la vida ten\u00e9is a la derecha &#8230; all\u00ed lo hallaremos a la izquierda.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La dama corta todas las conversaciones \u201cen cuanto se dec\u00edan dos o tres palabras\u201d, pide silencio \u201cponi\u00e9ndose el dedo \u00fandice en los labios\u201d para que \u201cel espejo verdadero\u201d hable. Este espejo que ella busca es el libro <strong><i>Un dedo en los labios<\/i><\/strong>, porque en \u00e9l las historias que se nos cuentan aparecen \u201ca lo trocado\u201d, es decir, el mundo se ve, gracias al espejo, desde otra perspectiva. Por ejemplo, la mujer de Lot que se convirti\u00f3 en estatua de sal, aqu\u00ed en el relato que abre el libro y se titula <strong><i>La recordadora<\/i><\/strong>, tiene vida propia y sonr\u00ede.\u00a0 El lector, desde las primeras l\u00edneas reconoce que se trata de la huida de Lot y su familia pues se dice que \u201cfueron avisados de que un fuego de lo alto caer\u00eda\u201d. Los personajes, presentados por los sentidos de la vista y o\u00eddo (miraban, ve\u00edan, se o\u00eda) sienten curiosidad, o desasosiego. El lector sabe ya que \u201cse les advirti\u00f3 tambi\u00e9n de que en su huida no deber\u00edan volver la vista atr\u00e1s\u201d. La protagonista es la mujer de Lot, porque es ella quien, en esta huida, comienza a contar historias de su infancia, de un p\u00e1jaro que hab\u00eda muerto, de un anillo de oro que se le perdi\u00f3, y a\u00fan echaba de menos. Adem\u00e1s, est\u00e1 el silencio, porque cuando<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cquiso seguir contando otra historia que parec\u00eda venirle a la memoria, no lo hizo, s\u00f3lo se le oscurecieron los ojos y call\u00f3\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se supone que ser\u00eda porque era algo tambi\u00e9n perdido. Lo que ocurre luego todo lector lo sabe y es que<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cvolvi\u00f3 la vista atr\u00e1s\u201d y se transform\u00f3 \u201ccomo de una piedra trasl\u00facida &#8230; como de cristalitos de sal\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo, el vuelco s\u00fabito revelador resulta del hecho de que \u201cella\u201d, la protagonista de este cuento, \u201csonri\u00f3\u201d, y es que \u201cella no parec\u00eda triste, sino que segu\u00eda sonriendo y seguramente recordando, y ya se quedar\u00eda all\u00ed para siempre as\u00ed, con esa memoria\u201d. Aqu\u00ed la revelaci\u00f3n es que esta mujer sonr\u00ede y adquiere una relevancia no solo como \u201cfigura de sal\u201d sino con expresi\u00f3n y vida propias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0Todos los microrrelatos del libro est\u00e1n reunidos bajo ep\u00edgrafes que anuncian ya la caracter\u00edstica m\u00e1s marcada de las protagonistas, pero que no agotan su ser y representaci\u00f3n: s<strong>on mujeres antiguas, mujercillas, silenciosas, parleras y cuchicheadoras, r\u00eden, tienen secretos, son misericordiosas<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El silencio en el que nacen estas historias, y tambi\u00e9n las invade, abre paso a la vida de mujeres que se nos hacen presentes en un espacio de una o dos p\u00e1ginas. Ellas han pasado \u201csin hacer ruido\u201d. La vida de las mujeres \u201cha sido tan atroz y tan vergonzosa\u201d, dice Jim\u00e9nez Lozano, que \u201cme parece a m\u00ed que estamos a\u00fan a miles de a\u00f1os luz de la simple humanizaci\u00f3n de la especie\u201d (<a title=\"P\u00e1gina oficial de Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano\" href=\"https:\/\/www.jimenezlozano.com\/v_portal\/informacion\/informacionver.asp?cod=108&amp;te=10&amp;idage=108&amp;vap=0&amp;npag=2\" target=\"_blank\">Una estancia holandesa. Conversaci\u00f3n con Gurutze Galparsoro<\/a>. 1998, p. 34). En estos relatos escuchamos \u201cel silencioso grito de su coraz\u00f3n\u201d, el de las mujeres: son ellas el centro de atenci\u00f3n. Aqu\u00ed hablan, r\u00eden, sufren, expresan conmiseraci\u00f3n, se consuelan unas a otras. Son mujeres que llevan una \u201cgran carga sobre sus espaldas\u201d, mujeres que dicen \u201csus propias palabras de mujer\u201d.<\/p>\n<p>(Cuarta parte del art\u00edculo publicado en la revista \u00cdNSULA, Revista de Letras y Ciencias Humanas,\u00a0 n\u00b0 741)<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para entender el mundo y la visi\u00f3n que Jim\u00e9nez Lozano nos ofrece de \u00e9l en los microrrelatos, es necesario entrar en el \u00e1mbito del silencio. \u00c9ste es el tema central de todo el libro Un dedo en los labios. 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