{"id":846,"date":"2014-05-13T07:22:22","date_gmt":"2014-05-13T07:22:22","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/?p=846"},"modified":"2014-05-13T07:22:22","modified_gmt":"2014-05-13T07:22:22","slug":"el-viaje-de-jonas-iv-____________________-jonas-escritor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/letrasendanza\/2014\/05\/13\/el-viaje-de-jonas-iv-____________________-jonas-escritor\/","title":{"rendered":"EL VIAJE DE JON\u00c1S (IV) ____________________ JON\u00c1S, ESCRITOR"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando Jon\u00e1s -en la novela de Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano- se encuentra en Jope buscando una embarcaci\u00f3n que lo aleje de su tierra natal, encuentra a un joven jud\u00edo, que habla varios idiomas. El chico ha recogido una llave que se le ha ca\u00eddo al profeta, y se la entrega. Se trata de<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><span style=\"color: #99cc00\"><i><strong>l<\/strong><strong>a llave de su arquetilla en la que ten\u00eda guardadas sus escrituras.<\/strong><\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right\">(p.58)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De ah\u00ed que sepamos que Jon\u00e1s escribe, y guarda en una arqueta, es decir, un cofre peque\u00f1o, lo que escribe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s, sabemos tambi\u00e9n que Jon\u00e1s dedica poemas a Micha, aunque ella los desconstruye o simplemente, enfadada por otras cuestiones dom\u00e9sticas de la vida hogare\u00f1a, los hace mil pedazos. Por eso podemos afirmar que tambi\u00e9n la palabra escrita forma parte integrante de la vida del profeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la novela <i>El viaje de Jon\u00e1s<\/i> se cuenta que despu\u00e9s de cumplir el profeta con su misi\u00f3n en N\u00ednive, este regresa a su hogar, si bien no directamente. En un alto en el camino, se tumba bajo un ricino a descansar. Este \u00e1rbol desaparece en el lapso de tiempo de una noche y al despertar Jon\u00e1s se encuentra de nuevo en un \u201cno-espacio\u201d, es decir, con la ausencia del ricino. El profeta siente de nuevo una\u00a0 <i>mordedura de su \u00e1nima <\/i>pues <i>se acordaba del verdor y la estatura del ricino<\/i>. En el di\u00e1logo posterior que mantiene con la Presencia (cap\u00edtulo XVII), Jon\u00e1s muestra su c\u00f3lera, su enfado por el perd\u00f3n de lo Alto a los ninivitas, quienes arrepentidos ya distingu\u00edan su mano derecha de la izquierda. Pero en un tira y afloja del protagonista con la Presencia, Jon\u00e1s cede por fin medio a rega\u00f1adientes, y expresa su perd\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo, en esta conversaci\u00f3n, queda en el aire una pregunta de la Presencia sobre si Jon\u00e1s dar\u00eda su bast\u00f3n a los ancianos de N\u00ednive a quienes les har\u00eda m\u00e1s falta que a \u00e9l. Otra p\u00e9rdida m\u00e1s, esta vez material, aunque con sentido personal simb\u00f3lico para el profeta. El bast\u00f3n es en esta historia de la novela, una referencia f\u00edsica y de identidad que Jon\u00e1s mantiene con su yo de profeta. Con el hecho de desprenderse de su bast\u00f3n \u2013 o siquiera la posibilidad de hacerlo- percibimos una nueva p\u00e9rdida f\u00edsica o simb\u00f3lica del personaje, quien, para ponerse a realizar su labor, tiene que desprenderse de todo lo personal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todos estos aspectos contribuyen a que el lector configure en su interior, en su percepci\u00f3n (en alem\u00e1n decimos tomar lo verdadero: <em>Wahr-nehmnug<\/em>) al personaje de Jon\u00e1s en las p\u00e1ginas de la novela. Pero esto no es todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si consideramos el conjunto de escritos de Jim\u00e9nez Lozano como una obra coherente en su totalidad, que a mi entender lo es, podemos establecer un di\u00e1logo o continuaci\u00f3n entre el final de la historia de Jon\u00e1s en la novela y el poema titulado <span style=\"color: #0000ff\"><em><strong>AS\u00cd SE HIZO ESCRITOR JON\u00c1S, PROFETA<\/strong><\/em><\/span>, publicado en <a title=\"El tiempo de Eur\u00eddice\" href=\"https:\/\/www.jimenezlozano.com\/v_portal\/informacion\/informacionver.asp?cod=96&amp;te=8&amp;idage=96&amp;vap=0&amp;npag=1\" target=\"_blank\"><b>EL TIEMPO DE EUR\u00cdDICE<\/b><\/a>, en 1996 (pp. 211-213). En los primeros versos de este poema se recoge la experiencia acumulada por Jon\u00e1s en su trayectoria vital a trav\u00e9s del verbo \u201c<strong>saber<\/strong>\u201d y se le sit\u00faa en el \u201cno-espacio\u201d del ricino:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>Cuando se sec\u00f3 el arbusto, que le daba sombra, <\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>supo Jon\u00e1s que el mundo es vano,<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>mentiroso, cruel, un haz de v\u00edboras<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Jon\u00e1s, en los versos, ruega \u201cpara que ese mundo fuera destruido, \/ reducido a ceniza\u201d. Es decir, se da una protesta, una indignaci\u00f3n por su parte. Entonces aparece tambi\u00e9n aqu\u00ed una especie de Presencia, un \u00e1ngel que le toca el muslo y le deja cojo. La consecuencia es que Jon\u00e1s tiene que quedarse en casa una larga temporada. Al cabo del tiempo, aparece un \u00e1ngel en su hogar y lo acompa\u00f1a. Con esta compa\u00f1\u00eda Jon\u00e1s empieza a ver el mundo de nuevo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>Vino de nuevo para jugar con \u00e9l a las canicas, <\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>machacar ladrillo, pescar renacuajos,<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>mirar ojos de muchachas<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>y tambi\u00e9n los de las hormigas<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>al microscopio, y estrellas, abedules, <\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>gatos, p\u00e1jaros silenciosos,<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i> \u00a1tanto mundo! <\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>Ten\u00eda que colocar a cada cual, a cada cosa,<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>\u00a0A todo quisque en su sitio verdadero,<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entonces el \u00e1ngel, antes de marcharse, le ordena escribir. Jon\u00e1s escribe, temblando al hacerlo, porque \u201csab\u00eda que pod\u00eda construir un mundo \/ y ten\u00eda que poner cuidado \/ no fuera como \u00e9ste\u201d. Escribe a la sombra de la \u201ccalabacera muerta\u201d, y entendemos que lo hace desde el despojo total del propio yo: \u201cal narrador se le exige que renuncie a su <i>yo<\/i>\u201d, J. Jim\u00e9nez Lozano en <a title=\"El narrador y sus historias\" href=\"https:\/\/www.jimenezlozano.com\/v_portal\/informacion\/informacionver.asp?cod=105&amp;te=10&amp;idage=105&amp;vap=0&amp;npag=2\" target=\"_blank\"><b>El narrador y sus historias<\/b><\/a>, (2003, p. 178); y desde la memoria<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>&#8230; un autor lleva a cuestas sus lecturas y la interiorizaci\u00f3n de \u00e9stas, la interiorizaci\u00f3n de la cultura en que vive y a la que pertenece, su conversaci\u00f3n en los adentros con otras culturas y las culturas de otros tiempos, sus experiencias, sus sue\u00f1os y su memoria, pero entrelazados con los de los dem\u00e1s. Su memoria es la memoria de todo eso en realidad, y no el estricto acervo de sus recuerdos personales &#8230;<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"right\">(El narrador y sus historias\u201d, p. 179)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El espacio de la escritura es una <strong>p\u00e1gina en blanco<\/strong> en el sentido material, y en el f\u00edsico y mental del escritor, un <strong>despojarse de todo lo que es yo<\/strong>. Escribir presupone por lo tanto un despojarse de todo lo personal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s, el escritor realiza un viaje a los adentros: \u201cuna narraci\u00f3n se ve y se escucha en los adentros\u201d, (El narrador y sus historias, p. 179).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Jon\u00e1s, escritor, pintar\u00e1 el mundo con palabras al igual que que lo hace el dibujante egipcio a quien el profeta visita en su tienda <i>que estaba totalmente apartada para que le dejaran dibujar en paz; con el silencio que necesitaba<\/i> (p. 33). Este dibujante lleva <i>en la frente pintado un grande y muy hermoso ojo de color azul claro<\/i>. Jon\u00e1s se fija en \u00e9l y el dibujante le explica que<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><i>&#8211; \u00c9ste es el ojo para ver las lejan\u00edas, que me pint\u00f3 mi maestro de hacer mapas, poco antes de morirse, para que recordase el pasado, y pudiese tambi\u00e9n pintarlo aunque no se viese; porque all\u00ed deb\u00eda de estar, y estaba.<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\" align=\"right\">(El viaje de Jon\u00e1s, cap. III, p. 33)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(Continuar\u00e1)<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Jon\u00e1s -en la novela de Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano- se encuentra en Jope buscando una embarcaci\u00f3n que lo aleje de su tierra natal, encuentra a un joven jud\u00edo, que habla varios idiomas. El chico ha recogido una llave que se le ha ca\u00eddo al profeta, y se la entrega. 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