{"id":976,"date":"2021-07-27T17:52:50","date_gmt":"2021-07-27T15:52:50","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/migration\/?p=976"},"modified":"2021-07-27T17:52:50","modified_gmt":"2021-07-27T15:52:50","slug":"migracion-genero-y-division-internacional-del-trabajo-el-caso-de-las-trabajadoras-sexuales-latinoamericanas-en-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.fu-berlin.de\/migration\/2021\/07\/27\/migracion-genero-y-division-internacional-del-trabajo-el-caso-de-las-trabajadoras-sexuales-latinoamericanas-en-espana\/","title":{"rendered":"Migraci\u00f3n, g\u00e9nero y divisi\u00f3n internacional del trabajo: el caso de las trabajadoras sexuales latinoamericanas en Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"\n<p>La inserci\u00f3n de las personas al mercado laboral no es individual, ahist\u00f3rica ni mucho menos imparcial. La divisi\u00f3n sexual del trabajo sobre la que se apoya el modo de producci\u00f3n capitalista ha relegado a las mujeres a las tareas dom\u00e9sticas, de reproducci\u00f3n y cuidado y al mismo tiempo reforzado la pertenencia al espacio p\u00fablico de los hombres, consolidando su rol \u201cproveedor\u201d del hogar. Las feministas de los a\u00f1os `60 y `70 recuperaron la centralidad que tiene para el sistema econ\u00f3mico actual el trabajo no remunerado de reproducci\u00f3n y cuidado ejercido mayoritariamente por las mujeres. (Fererici, 2008).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los estudios interseccionales de las \u00faltimas d\u00e9cadas profundizaron el an\u00e1lisis develando las relaciones de poder que se esconden dentro de t\u00e9rminos \u201cuniversales\u201d como, por ejemplo, mujer. \u00bfQu\u00e9 es\u00a0<em>ser mujer<\/em>? \u00bfTodas las mujeres experimentan las mismas opresiones y desigualdades? \u00bfPara todas las mujeres el trabajo remunerado puede ser pensado como una herramienta de emancipaci\u00f3n? Retomando a Patricia Hill Collins (2015) se puede decir que la simultaneidad con que operan los distintos sistemas sociales de g\u00e9nero y clase junto con los dispositivos de opresi\u00f3n por raza, etnia, edad, nacionalidad, sexualidad, etc. generan matrices de dominaci\u00f3n en donde estos dispositivos se intersectan creando situaciones de desigualdad social espec\u00edficas (y no la mera suma de desigualdades). As\u00ed, es m\u00e1s f\u00e1cil comprender que la categor\u00eda mujer se forma universalizando caracter\u00edsticas de determinados grupos, a saber: mujeres blancas, heterosexuales, occidentales y burguesas de clase media. Tener este marco te\u00f3rico resulta fundamental a la hora de abordar la problem\u00e1tica de las mujeres migrantas latinas y su inserci\u00f3n laboral en el norte global.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La divisi\u00f3n internacional del trabajo en general y el femenino en particular ha experimentado en las \u00faltimas d\u00e9cadas varias transformaciones: transnacionalizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, la centralidad de las actividades de servicios, mayor movilizaci\u00f3n de mano de obra femenina, la influencia de la globalizaci\u00f3n sobre la divisi\u00f3n social y sexual de las ocupaciones, etc. Dentro de este panorama existe una subdivisi\u00f3n entre trabajadoras cualificadas (ocupando diferentes \u00e1reas y trabajos formales y\/o de prestigio: docentes, ingenieras, arquitectas, abogadas, etc.) y las no cualificadas que desempe\u00f1an oficios remunerados precariamente, vinculadas a lo que com\u00fanmente se vincula a \u201cocupaciones femeninas\u201d en donde el cuerpo es pensado como la principal herramienta de trabajo. De esta forma, vemos como dentro de las salidas laborales establecidas para la gran mayor\u00eda de las mujeres la \u201c\u00e9tica del cuidado\u201d impera: la idea de cuidar al otrx, de hacer algo para alguien, producir un trabajo que sirva para mantener o reproducir la vida de lxs otrxs (Hurtado Saa, 2014).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Esta l\u00f3gica se reproduce a pesar de la \u201cemancipaci\u00f3n\u201d de algunas mujeres, as\u00ed vemos como en el norte global cuando las mujeres acceden a los mencionados puestos de trabajo mayor remunerados<a href=\"\/\/6C99DD13-C672-4F22-91B4-F1245DC97672#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>quienes se encargan de las tareas dom\u00e9sticas de aquellos hogares siguen siendo mujeres: usualmente del sur global (es decir migrantas o refugiadas)<a href=\"\/\/6C99DD13-C672-4F22-91B4-F1245DC97672#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, racializadas y precarizadas. El mercado maximiza y racionaliza cada una de las tareas dom\u00e9sticas, fragment\u00e1ndolas y creando a su vez una jerarqu\u00eda interna entre ellas en donde existir\u00edan trabajos mas nobles que otros (o mejor dicho, m\u00e1s \u201csucios\u201d que otros). As\u00ed, el cuidado de ancianxs y\/o ni\u00f1xs es tomado en mejor estima que el las tareas de limpieza o alimentaci\u00f3n. Dentro de este esquema el trabajo sexual<a href=\"\/\/6C99DD13-C672-4F22-91B4-F1245DC97672#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>se encuentra en el extremo m\u00e1s estigmatizado y degradado a nivel moral, aunque no sea el peor remunerado (Hurtado Saa, 2014). Asimismo, existen notorias diferencias a la hora de establecer el modo en que dicho trabajo se ejercer\u00e1, quedando claro que la prostituci\u00f3n callejera es la m\u00e1s expuesta en relaci\u00f3n a otras formas de ejercer este mismo trabajo (bailarinas de striptease, las hot lines, el table dance, etc.). Esto revela que el mercado del sexo comercial es un \u00e1mbito estratificado y segmentado (Hurtado Saa, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, junto con el fen\u00f3meno de la globalizaci\u00f3n, se dio un fuerte crecimiento de la industria del sexo, industria cuya fuerza de trabajo es nutrida\u00a0regularmente por mujeres y disidencias migrantas,<a href=\"\/\/A6A5AFC5-1328-4B23-A975-5127CB77FE5B#_ftn1\">[4]<\/a> una industria que genera beneficios y ganancias cada vez m\u00e1s importantes entre distintos sectores de la poblaci\u00f3n,\u00a0econom\u00edas nacionales e internacionales (Lin Lean Lim, 1998). En este contexto, Espa\u00f1a no fue la excepci\u00f3n. Sin embargo, las trabajadoras siguen estando expuestas a todo tipo de desigualdades y peligros. Como asegura Laura Oso Casas (2008: 225):<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn efecto, aunque las mujeres latinoamericanas en Espa\u00f1a puedan optar voluntariamente por el trabajo sexual, y lleguen a ser las principales proveedoras econ\u00f3micas de los hogares transnacionales, est\u00e1n imbricadas en un laberinto de c\u00edrculos que contribuye a la reproducci\u00f3n de la desigualdad social y de g\u00e9nero en el mercado del capitalismo global\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Estos c\u00edrculos de desigualdad se retroalimentan e interact\u00faan entre s\u00ed, sosteniendo la trama de desigualdades socioecon\u00f3micas, raciales y de g\u00e9nero que atraviesan la realidad de las trabajadoras sexuales latinas en Espa\u00f1a. Alguno de los c\u00edrculos m\u00e1s relevantes a destacar son:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>el c\u00edrculo migratorio transnacional. Aqu\u00ed resulta interesante observar las redes migratorias de mujeres latinas que se fueron construyendo en los \u00faltimos a\u00f1os. Sobre ellas se apoyan las nuevas migrantas a la hora de dar inicio al proceso migratorio, ya sea facilit\u00e1ndoles el dinero necesario para el pasaje, los contactos para trabajar en Espa\u00f1a, encontrando un piso donde vivir, etc. Escenarios de menor autonom\u00eda y mayor vulnerabilidad viven las mujeres que inician su recorrido migratorio de la mano de lxs due\u00f1xs de clubes. Esta situaci\u00f3n se acerca m\u00e1s al perfil de tr\u00e1fico ya que muchas veces si bien no son enga\u00f1adas respecto al trabajo que realizar\u00e1n, s\u00ed lo son en cuanto a los montos de deuda que adquirir\u00e1n. Lxs due\u00f1xs de clubes se aprovechan de las migrantas endeudadas y sin \u201cpapeles\u201d, rebajando las condiciones de trabajo y estableciendo con ellas mayores relaciones de dominaci\u00f3n.<\/li><li>El c\u00edrculo del trabajo sexual. La movilidad de las trabajadoras sexuales tambi\u00e9n fue cobrando relevancia en el \u00faltimo tiempo. La llegada de mujeres extranjeras responde a la demanda de constante renovaci\u00f3n de los clientes. As\u00ed, se produce una din\u00e1mica de migraci\u00f3n no solo hacia Espa\u00f1a sino dentro del pa\u00eds, buscando siempre ser \u201cla novedad\u201d. Las migrantas latinas son buscadas tanto por esto como por los estereotipos raciales con los que cargan. La noci\u00f3n de\u00a0<em>etnosexualidades<\/em>desarrollada por Piscitelli (en Hurtado Saa, 2018) ayuda a describir el fen\u00f3meno que otorga conductas y cualidades sexuales a las personas seg\u00fan su nacionalidad, rasgos identitarios y de g\u00e9nero.\u00a0<\/li><li>El c\u00edrculo del hogar transnacional. Muchas de las migrantas son hijas, madres, hermanas y\/o esposas que deben hacerse cargo econ\u00f3micamente de sus familias, es decir, jefas de hogares transnacionales. Su objetivo es ahorrar la mayor cantidad de dinero para poder enviarlo en forma de remesas al pa\u00eds de origen donde reside gran parte de su entorno familiar.<\/li><li>El c\u00edrculo de la irregularidad. Este c\u00edrculo implica una enorme movilidad de mercanc\u00edas y dinero a costa del car\u00e1cter alegal del trabajo realizado por las migrantas, es decir, si bien no se condena la actividad por ser considerada una decisi\u00f3n tomada en el \u201c\u00e1mbito privado\u201d, tampoco se permite su reconocimiento y regulaci\u00f3n.\u00a0\u00a0A su vez, a la irregularidad laboral se le suma la mayor\u00eda de las veces, la migratoria. Esta anomal\u00eda del trabajo sexual, sumada a la pol\u00edtica migratoria espa\u00f1ola, permite que ante el desamparo legal y econ\u00f3mico, muchxs actorxs lucren con la situaci\u00f3n de aislamiento y vulnerabilidad de las trabajadoras sexuales migrantas.\u00a0<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Frente a esta situaci\u00f3n de desamparo, resulta interesante cerrar este trabajo resaltando la capacidad de agencia de las trabajadoras sexuales migrantas en Espa\u00f1a y en el proceso de organizaci\u00f3n pol\u00edtica que est\u00e1n llevando a cabo en la actualidad. Tal vez all\u00ed, resida la clave para el inicio de una transformaci\u00f3n real y concreta de sus condiciones de vida, laborales en principio, pero tambi\u00e9n que le disputen al sistema capitalista racista, colonialista y heteropatriarcal una cosmovisi\u00f3n alternativa de organizaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Notas <\/p>\n\n\n\n<p>[1] Se entiende que aqu\u00ed tambi\u00e9n existen elementos de desigualdad para las mujeres que ocupan estos puestos de trabajo como \u201cel techo de cristal\u201d o el percibir menor remuneraci\u00f3n por igual trabajo. Sin embargo, el objetivo del presente trabajo apunta a analizar las desigualdades y oportunidades laborales diferenciadas dentro de las \u201cmujeres\u201d o grupos feminizados.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>[2] Resulta muy \u00fatil entender la categor\u00eda de\u00a0<em>refugiada<\/em>por fuera de los c\u00e1nones legales internacionales. Una persona que est\u00e1 coercionada econ\u00f3micamente dentro de su marco migratorio puede ser entendida tambi\u00e9n bajo la categor\u00eda de refugiada. V\u00e9ase:\u00a0Kingston, Lindsey N. 2016. \u201cHaitians Seeking Refuge in Brazil.\u201d\u00a0<em>Peace Review<\/em>28 (4): 482\u201389.<\/p>\n\n\n\n<p>[3] Se entiende al trabajo sexual como una actividad econ\u00f3mica, ubicada en el sector de los servicios y dentro de ella en el \u00e1mbito de los trabajos afectivos y\/o emocionales, dedicada a la producci\u00f3n simb\u00f3lica del sexo-afecto como bien de consumo. (Hurtado Saa, 2014).<\/p>\n\n\n\n<p>[4] En este trabajo se analiza a las mujeres y disidencias que voluntariamente (dentro de la limitada libertad que ofrece el capitalismo heteropatriarcal) escogen el trabajo sexual como medio de subsistencia. El tr\u00e1fico de mujeres y ni\u00f1as para alimentar esta industria es aberrante y deben hacerse los esfuerzos necesarios para luchar contra esta realidad.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>*Federici, Silvia 2008:\u00a0<em>Revoluci\u00f3n En Punto Cero: Trabajo dom\u00e9stico, reproducci\u00f3n y luchas feministas.<\/em>Traficantes de Sue\u00f1os: Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>*Hill Collins, Patricia 2015: Intersectionality\u2019s Definitional Dilemmas.\u00a0Annual Review of Sociology (41): 1-20<\/p>\n\n\n\n<p>*Hurtado Saa, Teodora 2014: \u201cAn\u00e1lisis de la relaci\u00f3n entre g\u00e9nero y sexualidad a partir del estudio de la nueva divisi\u00f3n internacional del trabajo femenino\u201d.\u00a0<em>Sociedad y Econom\u00eda<\/em>(26): 213-237.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>*Kingston, Lindsay N. 2016: \u201cHaitians Seeking Refuge in Brazil\u201d.\u00a0<em>Peace Review<\/em>28 (4): 482\u201389.<\/p>\n\n\n\n<p>*Lin Lean Lim 1998:\u00a0<em>The Sex Sector: The Economic and Social Bases of Prostitution in Southeast Asia<\/em>. Ginebra, OIT.<\/p>\n\n\n\n<p>*Oso Casas, Laura 2008: Mujeres latinoamericanas en Espa\u00f1a y trabajo sexual: un laberinto circular. En Joaqu\u00edn Garc\u00eda Roca y Joan Lacomba V\u00e1zquez (Ed.),\u00a0<em>Am\u00e9rica Latina migrante: estado, familias, identidades.<\/em>Quito: FLACSO,223-239.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La inserci\u00f3n de las personas al mercado laboral no es individual, ahist\u00f3rica ni mucho menos imparcial. 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